

Democracia, derecho a la educación y autonomía docente: una práctica viva en la telesecundaria multigrado
Oscar Alvarado Barraza
Premio AEI 2023 /Sinaloa
13 de Marzo del 2026
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En el marco de la Nueva Escuela Mexicana, la democracia en la educación no puede entenderse únicamente como un contenido del campo formativo Ética, Naturaleza y Sociedades, ni limitarse a actos cívicos o conmemorativos oficiales.
La democracia, desde esta perspectiva, es una forma de vida que se construye cotidianamente en la escuela, donde niñas, niños y adolescentes ejercen su derecho a participar, opinar, decidir y construir colectivamente.
En la telesecundaria 25DTV0297E, ubicada en Rincón de los López Badiraguato, Sinaloa, el ejercicio democrático forma parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Se trata de un contexto rural multigrado donde convergen distintas edades, ritmos de aprendizaje y realidades sociales. Estas condiciones, lejos de representar una limitante, se convierten en una oportunidad para fortalecer prácticas inclusivas y colaborativas.
La Nueva Escuela Mexicana reconoce la diversidad como una riqueza y no como un obstáculo. En este sentido, el trabajo multigrado exige romper con la enseñanza homogénea tradicional y favorece modelos pedagógicos que coloquen al estudiantado en el centro del proceso educativo.
Democratizar el aprendizaje significa reconocer la voz de cada estudiante, sus saberes comunitarios, sus intereses, su contexto y sus formas particulares de aprender. Implica generar espacios donde puedan participar activamente en la planeación, el desarrollo y la evaluación de las actividades escolares.
Desde la planeación didáctica se promueve la participación del alumnado en la organización del trabajo escolar. Durante el desarrollo de las actividades, cada estudiante tiene la posibilidad de decidir cómo materializar sus aprendizajes; mediante trípticos, infografías, carteles u otros productos creativos acordes con sus intereses y habilidades en la construcción del producto final.
Este ejercicio no es improvisado. Se dialoga de manera colaborativa y se da seguimiento en el Consejo Técnico Escolar, donde se fortalece la autonomía profesional docente como elemento fundamental para garantizar el derecho a una educación con justicia social y equidad.
Uno de los pilares de la Nueva Escuela Mexicana es la revalorización del magisterio. La autonomía profesional permite adaptar el currículo al contexto real del estudiantado, diseñar estrategias pertinentes y ejercer la práctica educativa desde una lógica humanista y comunitaria.
En contextos con limitaciones de recursos y conectividad a internet, la creatividad pedagógica y el compromiso docente se convierten en herramientas fundamentales. La experiencia demuestra que la calidad educativa no depende exclusivamente de grandes infraestructuras, sino de prácticas pedagógicas conscientes, reflexivas y contextualizadas.
Como señala el pedagogo César Coll, la calidad de la educación depende en gran medida de la calidad de las prácticas educativas que se desarrollan en el aula. Desde esta experiencia concreta, puede afirmarse que la democracia educativa no es un ideal abstracto, sino una práctica posible cuando el docente asume su papel como mediador, facilitador y agente de transformación social.
Los resultados observados han sido significativos: mayor participación activa del alumnado, incremento en la motivación por el aprendizaje, fortalecimiento de la autonomía estudiantil y mayor seguridad para expresar ideas y asumir responsabilidades.
La diversidad de productos elaborados permitió evidenciar distintos estilos de aprendizaje, favoreciendo la inclusión y evitando prácticas tradicionales o poco flexibles. De esta manera, la democracia dejó de ser concepto teórico para convertirse en una práctica cotidiana que se vive en cada decisión compartida, en cada diálogo respetuoso y en cada oportunidad brindada al estudiantado para construir su propio proceso formativo.
La experiencia en esta telesecundaria multigrado confirma que la democracia no solo se enseña, se vive. Democratizar el aprendizaje es reconocer el derecho de cada estudiante a participar en su educación, es apostar por una escuela que forma ciudadanos críticos y comprometidos con su comunidad, y es asumir que la transformación educativa comienza en el aula, a través de prácticas coherentes con los principios de inclusión, equidad, justicia social y participación, que sustentan la Nueva Escuela Mexicana.

Oscar Alvarado Barraza
Premio AEI 2023 /Sinaloa
Originario del estado de Sinaloa, México, es licenciado en Educación Media con acentuación en español, egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa; maestro en Educación por el instituto de estudios superiores de la Red Iberoamérica de Academias de Investigación. A.C, subsede Sinaloa y docente frente a grupo de Telesecundaria Multigrado Rural, en Badiraguato Sinaloa México. Colaborar como tutor en Grupo Loga S.C., donde he contribuido a la sistematización de prácticas educativas exitosas a nivel nacional. En el año 2022, fue reconocido por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM) por una práctica destacada en el aula. En el año 2023, obtuvo el tercer lugar nacional en la convocatoria “Buenas prácticas e innovación en la docencia”, organizada por la sección sindical nacional, con el proyecto “Si tú me lo cuentas, yo te lo cuento: narrativa en lengua náhuatl”. Obtuvo el Premio AEI 2023, en la categoría “Ser maestro”, con el proyecto “Xixuetska: escritura creativa”, una propuesta para promover la creatividad literaria y el arraigo cultural en el aula. Actualmente, forma parte del proceso de sistematización de prácticas educativas en Fundación Pro Maestro, colaborando con la revista Pensadero, una publicación con alcance internacional que une experiencias pedagógicas de México, Argentina y España.
En el ciclo escolar actual, también desempeña funciones como tutor de maestros de nuevo ingreso, dentro de la convocatoria de tutoría USICAMM 2024-2025.



