La Sierra Me Eligió a Mí

 Rafael Sampedro Martínez

 Puebla /Premio ABC 2012

 20 de Abril del 2026

#Puebla #Docente #Tecnologías #Director 

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"Llegué a la sierra buscando enseñar. La sierra me enseñó a mí."

Cuando pienso en el año 2005, me veo joven, con una mochila cargada de libros y una mezcla extraña de entusiasmo y miedo que solo reconocen quienes han pisado por primera vez el umbral de un aula multigrado.

Llegué a la sierra norte de Puebla sin certezas, sin manual de instrucciones y sin imaginar siquiera que aquel rincón de niebla y pino se convertiría, con el tiempo, en mi lugar en el mundo.

Las primeras mañanas en Huauchinango fueron una lección que ninguna escuela Normal me había dado. Frente a mí, en un solo salón, convivían niños de primero y de sexto grado, cada uno con su propio ritmo, su propia historia, su propia lengua.

El niño totonaco que construía su mundo entre dos idiomas, las niñas que caminaban dos horas de vereda para llegar a una banca de madera y encontrar en ella, quizás, la única certeza de su día.

Aprendí a leer esas miradas antes de saber leer el multigrado. Y fue en esa lectura silenciosa donde entendí algo que me ha acompañado siempre: enseñar no es un acto lineal. Es un tejido. Es escuchar, observar, adaptar y, sobre todo, confiar en que cada niño trae consigo un saber que el aula debe honrar.

Con los años, mi trabajo fue creciendo más allá de mis cuatro paredes. Cuando asumí el rol de Asesor Técnico Pedagógico en las zonas escolares 89 y 02, las mismas veredas que antes recorría para llegar a mi aula se convirtieron en el camino hacia las aulas de mis colegas.  

Me senté con ellos en los consejos técnicos. Los escuché hablar de su cansancio, de sus dudas, de sus alumnos. Y desde ese diálogo honesto, sin imposiciones ni recetas importadas, diseñé proyectos de formación continua que nacieron de sus propias preguntas: ¿qué necesito para enseñar mejor? ¿Qué le falta a mi práctica para que mis alumnos aprendan más?

Esas preguntas simples y profundas al mismo tiempo fueron la brújula de cada propuesta que construimos juntos, con paciencia de artesano y con la convicción de que la formación docente más poderosa es aquella que nace del propio maestro.
El día que la sociedad me nombró
El año 2012 llegó sin anunciarse de manera especial. Pero trajo consigo algo que cambió mi vida de maneras que todavía hoy no termino de medir del todo. Mexicanos Primero, una organización de la sociedad civil que lleva años defendiendo el derecho a aprender de niñas y niños de este país, me otorgó el Premio ABC en la categoría de Asesor Técnico Pedagógico.

Cuando supe la noticia, me quedé en silencio. No porque no lo creyera, sino porque en ese silencio entendí algo importante: lo que estaban reconociendo no era solo mi trabajo, era el trabajo de todos los maestros que habían caminado conmigo por la sierra. Era la voz de niñas y niños nahuas y totonacos, de las comunidades que me habían abierto sus puertas, de los colegas que habían confiado en los procesos de formación que construimos juntos. El Premio ABC no me pertenecía solo a mí. Era, en todo caso, la sierra hablando a través de mí.

El Premio ABC es el reconocimiento ciudadano con mayor tradición en México. No lo entrega el Estado: lo entrega la sociedad, esa que observa, valora y decide nombrar a quienes transforman realidades desde la cotidianidad de sus aulas y sus zonas escolares. No busca al maestro perfecto. Busca al maestro comprometido, a aquel que defiende y promueve el derecho a aprender como si ese derecho fuera también el suyo.

Muchos me preguntaron si me iría. Si ese reconocimiento sería mi boleto de salida hacia lugares más cómodos, más visibles, más lejos de la niebla y la terracería. Mi respuesta no tardó: me quedé. Me quedé porque entendí que el premio no era un punto de llegada, sino una plataforma. Una oportunidad de dar a conocer en toda la región el trabajo que Mexicanos Primero realiza, de compartir con mis colegas lo que una experiencia así despierta en el interior de un maestro: la certeza renovada, profunda e inamovible, de que nuestro trabajo importa. De que sí es posible incidir. De que los contextos vulnerables no son condena; son un llamado.

Ahora les Hablo a Ustedes
Colegas maestras y maestros de todo el país: El Premio ABC 2026, impulsado por Mexicanos Primero, está abierto y los está buscando a ustedes. No busca la escuela perfecta. Busca la escuela genuina: la que trabaja con honestidad por construir comunidades escolares democráticas, la que impulsa proyectos reales de mejora del aprendizaje, la que atiende la diversidad con dignidad, la que cuida el clima escolar como si fuera el corazón mismo de su comunidad.

Si en su escuela o en su zona existe un proyecto que mejora los aprendizajes, que fortalece la participación, que construye una escuela más justa y viva, este reconocimiento tiene un lugar reservado para su historia. Participar en esta convocatoria es mucho más que aspirar a un galardón. Es sumarse a un proceso que acompaña, que forma, que ayuda a documentar y sistematizar lo que ya hacen, que genera evidencia real desde la práctica del aula y que fortalece el liderazgo educativo de manera colectiva. Es darle nombre y valor a lo que muchas veces hacemos en silencio y sin testigos.

Yo llegué a la sierra norte de Puebla en el 2005 sin saber lo que me esperaba. Ustedes ya están donde tienen que estar. Lo único que les pido es que den un paso más: que cuenten su historia, que compartan su proyecto, que permitan que México conozca lo que pasa dentro de sus escuelas.

Porque si algo me enseñó la sierra, y si algo me confirmó el Premio ABC, es que el aprendizaje más profundo no ocurre solo en los estudiantes. Ocurre también en nosotros, los maestros, cuando decidimos comprometernos, reflexionar sobre nuestra práctica y transformarla con valentía y con amor. ¡Anímense. El Premio ABC 2026 los espera!

Su historia merece ser contada. Sus alumnos merecen que la cuenten. 

Rafael Sampedro Martínez

 Puebla /Premio ABC 2012

Docente de carrera con licenciatura en educación primaria. Ha obtenido una maestría en educación con especialidad en formación docente de la Universidad Pedagógica Nacional y ha participado en diversos diplomados y cursos, tanto presenciales como en línea, relacionados con la educación integral, tecnología y competencias docentes. Además, ha sido becario del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, diseñando proyectos educativos en teatro, artes visuales y tecnología para niños. Ha trabajado en diferentes niveles educativos y desempeñado roles de docente, directivo, conferencista y tallerista internacional en temas como inteligencias múltiples, tecnología, arte, educación, desarrollo de la creatividad y nuevas tecnologías en el aula. Es miembro fundador del programa nacional Salas de Lectura y director de varios proyectos, entre ellos Sierra Zero, Innova-Eduka y Quality Kids. Además, ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales por sus contribuciones en el ámbito educativo y ha participado como invitado especial en eventos educativos. Actualmente, ejerce como docente de cuarto grado en la escuela primaria vespertina Aquiles Serdán y como director de la primaria 5 de Mayo de 1862 donde implementa el proyecto de gestión directiva VERDE y AZUL en el municipio de Huauchinango, Puebla. En 2022, recibió el reconocimiento de la USICAM por su práctica educativa durante el periodo de aislamiento por la pandemia de COVID-19, implementando un proyecto de intervención educativa mediada con tecnología.

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