La más noble y útil de todas las profesiones: la del maestro.

el 28 Octubre 2015. Publicado en Claudio X. González - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 5061

Con toda confianza, podemos aseverar que esta noche estamos en presencia de grandes héroes de la educación. Por eso para Lore, Bere, María Elena, More, Caty, Elvia, Cintya, el Profe. Ray, el Maestro Alejandro y  el Maestro Chava, va todo nuestro reconocimiento y admiración.

Qué gran orgullo el poder ofrecer su trayectoria a México como un lucero a seguir. Eso es lo que México necesita: referentes de entrega, de generosidad y compromiso con su país.

Queridos amigos: Bienvenidos al homenaje que le rendimos a la más noble y útil de todas las profesiones: la del maestro.

A todos y cada uno de ustedes, muchas gracias por acompañarnos.

Quiero empezar este breve mensaje con mi más sincero agradecimiento a David Calderón y a todo el equipo de Mexicanos Primero por su dedicación a la educación, no sólo en esta ocasión, sino cada día, de cada semana, de cada año. Es conmovedor ver su entrega a la causa de los niños y de los maestros. Demuestran siempre en la acción su fundada creencia de que para poner a los mexicanos primero, hay que poner a los maestros primero.

A quienes estamos reunidos esta noche nos queda claro que sólo la educación de calidad cambia a México y que la educación de calidad sólo es posible si contamos con excelentes maestros.  Dicho de otro modo, sólo con mejores maestros tendremos mejores alumnos y ciudadanos y con ello un mejor País.

Por eso, todos tenemos que dedicarnos a la causa de los maestros y de la educación. Es el camino más ancho y más seguro hacia el bien, la prosperidad y la justicia que anhelamos.

Por eso, el gran cometido al que estamos todos convocados es el de crear la era de excelencia del maestro en México.

La era del maestro. Se oye bien. Hacerla realidad va a implicar un esfuerzo monumental. 

Un buen lugar para empezar a construirla es identificando y honrando a quienes, adelantándose a su tiempo y sorteando todo tipo de dificultades, ya la viven.

Pero ¿cómo es un maestro de esta nueva era? Anoto algunos de los dones y atributos que debe reunir:

  • Es conocedor de su materia y de cómo impartirla.
  • Despierta y motiva el gusto de sus alumnos por aprender.
  • Es, como apunta David Calderón, un aprendiz consumado cuya pasión por aprender arrastra y contagia.
  • Fomenta valores a través del ejemplo, dentro y fuera del aula. Es como, dice Manolo Bravo, un gran ser humano.
  • Hace partícipes a los padres en el aprendizaje de sus hijos y en la comunidad escolar.
  • Lucha, sin descanso y contra viento y marea, por conducir a otros al aprendizaje, a la superación y a la plenitud.

Suena como el héroe de la trama de una novela. Pues así es: cuando un maestro verdaderamente lo es, se convierte en un héroe social.

Y en México, no sólo son héroes, son, como lo he comentado antes, súper-héroes.  Sí, súper héroes puesto que tienen que sobreponerse a problemas familiares, emocionales, nutricionales y sociales que afectan a sus estudiantes; a infraestructura escolar incompleta y defectuosa, en ocasiones casi inexistente; a burócratas que piden, impiden y toman más de lo que dan; a cúpulas sindicales politizadas y, por lo general, corrompidas; a padres de familia muchas veces pasivos y complacientes.

Su ejemplo es particularmente importante en esta época en que hemos iniciado el largo camino de reformar nuestra educación. El núcleo de la reforma al 3ero Constitucional es uno y uno solo:  establecer los incentivos y los medios para que la escuela pública mexicana esté poblada de maestros y directivos como ustedes.

Lograrlo no va a ser sencillo. Pero es indispensable. 

En viajes por la República he escuchado a los maestros decir: “entendemos que las plazas se deben concursar y que todo maestro se deba certificar. Pero, ¿Por qué nos tocó a nosotros? ¿Por qué no se hizo antes o en el futuro?”.

La respuesta es que no se hizo en el pasado por error, por falta de voluntad política y por la resistencia de intereses creados. Y no se puede hacer en el futuro porque no podemos esperar más tiempo para reformar a fondo nuestro sistema educativo. 

En lugar de resistir el cambio hay que abrazarlo con pasión y compromiso para hacer justicia a nuestros niños.  Es esta la generación de maestras y maestros mexicanos que tiene la oportunidad y la responsabilidad de iniciar y concluir un cambio que debió suceder hace décadas.  Esta es la generación de maestras y maestros mexicanos llamada a hacer historia, a crear con sacrificio, esfuerzo y valor un mejor México.

La actitud debe ser la de la maestra Irma, que al enterarse, del trágico deceso de la maestra Susana, con coraje y también llena de esperanza dice:  “Entro a mi salón, me limpio las lágrimas. Hay mucho por hacer”.

Y todos los tenemos que ayudar. A mayor exigencia debe corresponder mayor apoyo.  Por eso tenemos que preparar y activar una cruzada nacional para transformar las condiciones laborales y de preparación de los maestros.  Eso nos corresponde a nosotros y nos tenemos que crecer a ese llamado. 

En este parteaguas histórico, es indispensable contar con el ejemplo de quienes, por decisión propia, ya viven en el mundo que la reforma pretende construir.

Gracias, muchas gracias queridos maestros por adelantarse a su tiempo y por darnos ejemplo del magisterio que entre todos tenemos que construir.  Ustedes nos permiten soñar y saber que si perseveramos, podemos lograr nuestro cometido.

Sabemos que pasan muchas jornadas duras y solitarias, en donde en ocasiones se sienten solos e inclusive invisibles.  No es así queridos maestros: los vemos.  No sólo los vemos, los apreciamos, los admiramos y los honramos.  Para ustedes va nuestra entrega sincera y agradecida en un gran aplauso.

Disfruten plenamente de esta noche, de sus premios y de su curso en España.  Se merecen eso y más.  Se merecen sobre todo, el honor de ser considerados los mejores de México. Sí, los mejores maestros de México.

Una única petición: Que su pasión y entrega se fortalezca y que su generoso corazón siga siendo el corazón de la educación en México; un corazón que dé vida, que oxigene, que dé esperanza y que siga siendo ejemplo de amor a la libertad, al conocimiento y al prójimo.

Muchas gracias. 

¡Deja un comentario!

Para comentar, escribe tu nombre y correo electrónico,