La escuela: un espacio para tejer sueños y transformar esperanzas

 Olga Donají Ibarra Leal

 Docente / Tamaulipas

 01/08/2025

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Querida comunidad educativa:
Terminó un ciclo que no solo se mide en fechas, en planeaciones o en evaluaciones, sino en todo aquello que vivimos juntos en las aulas, en los pasillos, en los silencios y en las palabras que compartimos. Este ciclo escolar 2024–2025 ha sido, para mí, un tiempo de profunda transformación profesional y humana.

Llegaron muchos retos. Me vi frente al desafío de sistematizar mi práctica, de mirar con honestidad lo que hago en el aula y preguntarme: ¿cómo puedo hacerlo mejor?, ¿cómo construir espacios donde las y los estudiantes no solo aprendan, sino también sueñen, se reconozcan, se sientan parte? No encontré todas las respuestas, pero encontré más preguntas. Y en esas preguntas nos hemos acompañado.

Fortalecí un proyecto de lectura que cruzó estados y conectó a niñas y niños de Sinaloa y Tamaulipas. Con mi compañera, tejimos una experiencia que unió voces, historias, y sobre todo, esperanzas. También impulsé, con otros docentes, un grupo de estudio sobre Paulo Freire. Leímos, sí, pero más aún, compartimos nuestras inquietudes más hondas, nuestras búsquedas incansables por una escuela más humana, crítica y transformadora.

En el aula, acompañé a estudiantes que llegaron con sus propios anhelos, muchas veces opacados por contextos adversos. Poco a poco, con escucha, con paciencia, con estrategias y, sobre todo, con afecto, los vi caminar, expresarse, crear, equivocarse y levantarse. Vi cómo la confianza se construye. Cómo también nosotros, como docentes, necesitamos sentirnos acompañados. Por eso, esta carta también es para mis compañeras y compañeros: porque en los proyectos, en las dudas compartidas, en la colaboración silenciosa, también se sostiene nuestra vocación. 

Me queda claro que nuestro profesionalismo no se limita a aplicar métodos o cumplir con programas. Ser docentes implica una responsabilidad que toca lo humano, lo social, lo comunitario. Cada decisión que tomamos en el aula puede abrir o cerrar posibilidades para nuestros estudiantes. Por eso, enseñar es también un acto de compromiso con la dignidad, con la justicia y con el porvenir.

Este cierre no es un final, sino una pausa para tomar aliento y volver a empezar. Me llevo un profundo compromiso de seguir creciendo, de apoyar a quienes me rodean y de no perder de vista que nuestra tarea es sembrar humanidad, incluso en medio de la adversidad.

Gracias a quienes caminaron conmigo este año. Que lo vivido no se borre, que lo aprendido se profundice, y que lo soñado nos impulse a seguir construyendo la escuela que imaginamos: una escuela de esperanza.

Con afecto y convicción, me despido de este ciclo escolar confiando en el poder transformador de la educación y en la fuerza que nace del compromiso cotidiano. Creo profundamente en el aula como un espacio de encuentro, donde no solo se comparten conocimientos, sino también emociones, dudas, historias y sueños. A pesar de los retos, sigo eligiendo esta profesión porque me sostienen mis estudiantes, mis compañeras y compañeros, y cada proyecto que nos recuerda que enseñar es una forma de cuidar, de resistir y de transformar.

Este cierre no es un punto final, sino una pausa que me invita a seguir aprendiendo, a seguir acompañando y a seguir creyendo que otra escuela es posible. 

Olga Donají Ibarra Leal

Docente / Tamaulipas

Licenciada en Educación Secundaria con especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Tamaulipas y Maestra en Educación. Actualmente cursa el Doctorado en Educación. Desde 2011 se desempeña como docente de educación secundaria, destacándose por el diseño e implementación de proyectos de innovación educativa enfocados en el fortalecimiento de la lectura, la escritura y la participación de las familias en el proceso educativo. Ha participado como ponente y autora en diversos foros académicos nacionales, además de sistematizar buenas prácticas docentes orientadas a la Nueva Escuela Mexicana. Su labor ha sido reconocida por la Secretaría de Educación de Tamaulipas y por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), consolidándose como una docente comprometida con la investigación educativa, la mejora continua y la transformación de los procesos de enseñanza y aprendizaje

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