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Los muchísimos libros (parte 2) |
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Miércoles 24 de febrero de 2010.
Hace algunos días compartí con usted algunas reflexiones sobre la compleja relación entre el libro de texto y el maestro, y por qué, aun con una sistemática inundación de millones de libros, México no es todavía un país de lectores. Generación tras generación de estudiantes mexicanos -la inmensa mayoría de ellos- conocieron sus primeras letras a partir de los libros de texto gratuitos; estos ejemplares se presentaban como la única guía disponible para el aprendizaje y el único recurso pedagógico para el maestro. El libro de la SEP y el maestro llegaron a ser "uno mismo", pero no en condiciones de igualdad: al parecer, el libro se desayunó al maestro. Ese modelo está en crisis.
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Miércoles 10 de febrero de 2010.
¿Exageración? Zaid ha hablado de "los demasiados libros" pero los más de cinco mil millones de libros generados por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) en los últimos 50 años... eso sí que es mucho.
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Aumentar, sí... ¿pero a quién? |
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Miércoles 27 de enero de 2010.
SEP y SNTE negociarán. Me dirá usted que, si lo que yo pretendía era sorprenderle, fallé. Pero, aquello que por frecuente ya casi no registramos, resulta que en este caso está plenamente justificado, y no convoca a indignación porque está fundamentado en forma cabal por el orden jurídico nacional. Eso como legítima acción colectiva; ahora falta ver los resultados.
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Miércoles 13 de enero 2010
Me propuse, en ésta mi primera colaboración del año, compartirle a usted una reflexión sobre el Bicentenario y la educación. Como seres históricos, hacer memoria es siempre vital para la identidad; recordar de dónde partimos y qué queríamos es una excelente manera de profundizar en la comprensión de quiénes somos hoy y hacia dónde nos dirigimos.
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Miércoles 30 de diciembre de 2009
Pronto iniciará un nuevo año y con él vendrán nuevas esperanzas. Los propósitos que sí se alcanzan, que sí se logran, son aquellos en los que: a) entiendo la imperiosa necesidad de ya cambiar; b) visualizo los beneficios que me traerá la nueva situación, y c) encuentro apoyo e instrumentos para concretar las acciones. Así pasa cuando nos proponemos mejorar nuestra calidad de vida, como por ejemplo hacer ejercicio, ahorrar dinero o dejar algún hábito dañino.
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