Un año más del robo del siglo

el 17 Agosto 2015. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 5054

Publicado en Animal Político | 17.08.2015

Por: Alejandro Ordóñez González

Hoy cumple un año el “Abusómetro”, campaña de la iniciativa ciudadana “¡Fin al abuso!”, que nos mostró - a través de un marcador digital - cuánto dinero se desvía o roba de la educación al año: mucho más y nada menos que 35 mil millones de pesos.

Dicha campaña es apoyada por 250 mil personas que exigen a las autoridades que detengan este abuso que afecta el derecho de millones de niñas, niños y jóvenes a una educación de calidad; asimismo, el “Abusómetro” ocupó decenas de espacios en la prensa local e internacional; y a la iniciativa se adhirieron 103 organizaciones de la sociedad civil. Frente a estas cifras, el número de respuestas o posicionamientos de la autoridad educativa sólo requiere un dígito: 0 (cero).

Hay un “mutis” total por parte de quienes tienen la obligación de y las facultades para detener este despilfarro: Presidencia, la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Cámara de Diputados; y, lo que es peor, son éstas las mismas autoridades que prefieren ignorar el hecho de que con la publicación del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (Fone) ya podemos saber por RFC, nombre y apellido, quiénes están cobrando ilegalmente.

¿Quienes están desviando el recurso destinado a la educación de niñas, niños y jóvenes?

El Censo Educativo (CEMABE), que por decreto presidencial se llevó a cabo en 2013 a cargo del INEGI, detectó –además de las muchas deficiencias en infraestructura escolar- 298,174 pagos a “personal” fuera de norma. Me explico: del rubro del presupuesto para el pago de salarios a maestros frente a clases o con funciones educativas, se realizan más de 298 mil pagos de forma ilegal o irregular a personas que cobran como si trabajaran en las escuelas sin poner un solo pie en las aulas. Aquí el desglose:

  • 30,695 Comisionados (sindicales o en otras dependencias)
  • 39,222 Aviadores (nadie los conoce)
  • 113,259 Trabajando en otro centro
  • 114,998 Jubilados, retirados o fallecidos

Explico brevemente por qué a estas personas no se les debe pagar con el dinero para niños, sus maestros y sus escuelas:

Comisionados: hay dos tipos de comisiones que a un maestro le pueden asignar y que lo obliguen a abandonar el aula: 1. Una comisión educativa en la cual el maestro dedica su tiempo a crear materiales para maestros, a ser tutor docente, o a realizar actividades exclusivamente dedicadas a lo educativo; 2. una comisión no-educativa en la cual la persona que abandona el aula asume una función con fines ajenos a la enseñanza y el aprendizaje (desde una posición administrativa como secretaria en el gobierno municipal, realizando funciones en otra dependencia estatal, hasta ser organizadores de marchas, o incluso dirigentes de una sección sindical –por ejemplo la 22 de Oaxaca-).

La primera es válida a todas luces puesto que busca contribuir a factores que favorezcan el aprendizaje de las niñas y niños; el segundo tipo de comisión, es un abuso cuando es pagada con dinero público de y para quienes están en el aula. Se vale que un Sindicato requiera de un personal que defienda los derechos laborales –en el supuesto de que a eso se dedicaran-, lo que no se vale es que los mexicanos le paguemos a esa persona con nuestros impuestos, un sueldo como maestro frente a grupo y que encima paguemos el sueldo del “maestro sustituto” que tenga que suplirlo. ¿El Sindicado y sus secciones podrían pagar dicha comisión no educativa? Sí, de su presupuesto nutrido por las cuotas sindicales (obligatorias para todos los maestros) y hasta le sobra.

Aviadores: El encuestador del INEGI llegó a cada escuela con lista en mano, pasó lista al personal docente que aparece en nómina en dicha escuela –comprobando la identidad de cada uno con su credencial oficial- y uno a uno corroboró que estuvieran ahí. En más de 39 mil casos, la persona no se encontró en ningún lugar, la repuesta fue común: “aquí nadie conoce a esa persona que usted busca”, o bien: “esa persona sólo viene a cobrar pero no trabaja aquí”. Estas personas, adscritas o no a una escuela con clave de centro de trabajo (CCT), cual aviadores, llegan a estos “aeropuertos” a cargar combustible (cobrar salario de maestro) y se van de nuevo.

Quienes trabajan en otros centros: En más de 113 mil casos, se detectaron irregularidades durante el censo cuando al encuestador le afirmaron: “el maestro que menciona trabaja en otra escuela” o “yo doy clases aquí, pero mi escuela es otra”. Si esta discrepancia se acentúa en zonas con mayor vulnerabilidad o marginación, estaríamos hablando de que en las escuelas donde más se requiere de un profesional a cargo de la educación de los niños, hay una ausencia que está violentando su derecho a contar con maestros idóneos suficientes.

Jubilados, retirados o fallecidos: No se está en contra del pago de una pensión digna a quienes dedicaron su vida a la enseñanza y que ya se han retirado o jubilado; sin embargo, su pago debe provenir del fondo de pensiones de trabajadores del Estado y no de la nómina de maestros aún activos –como está ocurriendo. Por otro lado, de terror es que haya personas que aparecen en nómina cuando ya fallecieron pero que aún siguen cobrando. No hay zombis ni fantasmas educando a niños, lo que hay es gente ‘pasada de viva’: unos cobrando a nombre del difunto, otros encubriendo su ausencia en sus escuelas, y autoridades con tal desorden administrativo indispuestas a verificar los pagos.

¿Cómo se calculó el desvío?

Si a las 298,174 personas les asignamos un sueldo base de $10,000.00 pesos (inferior al sueldo promedio de un maestro en México: $14,000.00 pesos netos según datos del Fone del primer trimestre de 2015), y luego multiplicamos la cantidad por 12 (meses), obtenemos un total de más de 35 mil millones que se ve así:

 35mmdp

Este cálculo no considera aguinaldos ni prestaciones derivados de estos pagos, por lo tanto, la estimación no sólo es comprobable y realista, es bastante conservadora.

A manera de visualizar la cantidad, el “Abusómetro” marca un desvío de casi 95 millones del pesos al día, 65,950 pesos por minuto, 1,099 pesos por segundo (calcula lo que se ha desviado mientras lees esto).

El robo del siglo

El “Abusómetro” documenta el robo del siglo. En perspectiva con otros escándalos luce así:

 abusometro y otros robos

El dinero se ha desviado de forma sistemática e ininterrumpida por décadas. A un año de la campaña, hoy llegamos a los 35mmdp sin que las autoridades lo impidan, un año más en silencio sin que el Estado diga ni “pío”.

¿Quiénes sufren?

De nuevo, son las niñas, niños, jóvenes y sus maestros quienes pagan los platos rotos. El Censo Educativo nos mostró en qué condición están las escuelas del país. El siguiente cuadro resume algunos hallazgos que impiden que en las escuelas existan ambientes de aprendizaje adecuados:

 condicion de escuelas cemabe2013

En contraste, las siguientes ilustraciones muestran qué se podría hacer con los 35mmdp anuales:

 finalabuso 1
finalabuso 2

¿Cómo poner fin al abuso?

Desde Mexicanos Primero, resaltamos 6 acciones pendientes que pondrían fin al abuso.

  1. Poner orden en la nómina magisterial y dar fin al despilfarro, depurar por completo la nómina, como tuvo que haberse logrado el 1º de enero de 2015 con la entrada en vigor del nuevo (Fone).
  2. Pagar únicamente a quienes sirven a los niños y se deje de pagar del presupuesto educativo a quienes abandonaron a los niños y a las escuelas.
  3. Con el dinero que se libere, atender a los niños, capacitar y apoyar a los verdaderos maestros y mejorar las escuelas.
  4. Publicar y mantener actualizado y accesible a la ciudadanía el Sistema de Información y Gestión Educativa (Siged), acción necesaria para identificar y reportar abusos.
  5. Mostrar voluntad política para combatir la corrupción vigilando el cumplimiento de las leyes y castigando a los responsables del robo/desvío (incluidas las autoridades).
  6. Crear mecanismo de denuncia para la depuración de la nómina a través de una estrategia conjunta entre la SHCP, la SEP, autoridades locales, comunidad educativa y OSC.

Éste no sólo es un asunto financiero y administrativo, es un tema de rendición de cuentas, de transparencia, y de justicia social. Por un lado, hay carencias graves, puntualmente detectadas en las escuelas (acentuadas en zonas marginales y vulnerables), y por otro lado, hay evidencia de pagos millonarios ilegales. Es obligación legal y ética del Estado detener este agravio; de lo contrario, la Reforma Educativa se quedará en papel al permitir prácticas que violentan el derecho de niños y maestros a una educación de calidad.

Hoy, los nuevos arreglos al sistema educativo exigen más a nuestros maestros y es precisamente ahora el momento en que en el Estado debe apoyarlos más. Desde la sociedad civil, hacemos un llamado al Gobierno de la República, SEP y SHCP, así como a la Cámara de Diputados a no ser cómplices de este abuso, y les exigimos implementar la Reforma, rendir cuentas, y ejercer un gasto eficaz, equitativo, participativo, eficiente, transparente y, honesto a favor de los niños.

En resumen, éste es uno de los abusos que más lastiman a México. Si las personas son el centro de cada escuela, no poner un fin a esta situación es ser cómplices de la injusticia en su contra, de la corrupción, del desastre administrativo que evita que el recurso llegue a quienes más lo necesitan. Hoy el marcador de la campaña “Abusómetro” empieza a sumar otros 35mmdp sin que la autoridad haga algo para evitarlo.

En finalabuso.org puedes sumar tu firma para apoyar diferentes esfuerzos que buscan defender el derecho de las niñas y niños a aprender a través de la exigencia ciudadana.

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