Registro de maestros: lo que hay y lo que falta

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 14 Julio 2010. Publicado en David Calderón - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 5361

Se cumplió el plazo y la SEP entregó a los diputados un primer registro nacional de maestros; al día siguiente se subió al portal de la secretaría y está disponible para consulta en la dirección http://cumplimientopef.sep.gob.mx. Ni están todos los que son, ni son todos los que están. No están todos porque el listado sólo incluye a los docentes cuyos sueldos se pagan desde el Fondo de Aportaciones de la Educación Básica (FAEB), es decir los "federalizados" o "transferidos", alrededor de 76 por ciento de todos los maestros del país. No son todos los que están porque algunos de los enlistados son administrativos y algunos están comisionados a funciones que no son educativas.

Es difícil tener un listado adecuado de maestros, con los volúmenes de datos que se necesita manejar, con las clasificaciones y prácticas diversificadas de cada estado y, por supuesto, con todos los elementos de opacidad, simulación o de plano corrupción que pueden alterar la certeza del dato.

En estos días se ha extendido una serie de cuestionamientos a la SEP, al SNTE y los a estados a partir de los primeros hallazgos, y una nomenclatura colorida ha florecido como el pasto que sigue a las grandes lluvias. Resulta que hay "maestros fantasmas", es decir maestros asignados a centros de trabajo inexistentes, 117 mil al menos, o "maestros necios", más de cuatro mil que siguen yendo a centros reportados como clausurados. O también destacan los "maestros reposados", con plazas de secundaria que no tienen asignadas horas, como dos mil 700. Se vuelan la barda los "teletransportados", más de 200 que cobran por dos plazas pero en estados que no son colindantes, como Baja California Sur y Guerrero, o Sinaloa y Yucatán.

Lo que quiero insistir hoy con usted es que debemos diferenciar. Una valoración se puede establecer sobre la entrega de la información y otra sobre el contenido de la información. Todos queremos que se resuelvan las irregularidades, se eviten los desvíos y se persiga el fraude. Pero para llegar a eso necesitamos, como mínimo, información confiable. No nos puede pasar que el escándalo por lo registrado nos lleve a castigar al transparente -que reconoce un gran número de irregularidades en la foto que nos entrega- y dejar ir sin consecuencias al opaco, que se hizo el desentendido o le pasó una mano de corrector a la información que lo hubiera llevado a verse tan mal como corresponde a su realidad.

Me explico: este primer ejercicio de transparencia, siendo una deuda histórica, no puede dejarnos sólo con la alarma y la irritación. Se vale indignarse con el mal uso de los recursos, o la iniquidad entre los estados o entre las escuelas, o entre los mismos maestros. Me enferma saber que alguien en una comisión sindical pueda ganar tres veces más que una maestra que me consta que ha abierto las maravillas de la lectura a su grupo, a su escuela y ahora hasta a su sector, más sensata y ponderada que los "especialistas" que confunden la velocidad con la fluidez y el dominio lector.

Pero es crucial concentrarse en que en este momento estamos revisando la responsabilidad de los funcionarios que reciben, pagan y registran. Que estamos a la busca del tiempo perdido, como Proust, y que hay que remontar 17 años en que la autoridad ha cedido la rectoría de la educación pública básica, porque ni sabe cuántos maestros hay, ni en qué situación se encuentran, ni cómo les puede exigir, ni cómo les debe ayudar. Que esta entrega es apenas la línea de base, y que en tres meses la obligación se renueva, y nos tienen que presentar datos más claros y cuidados. Que los equipos técnicos quedaron exhaustos para poder estar a tiempo en la entrega, pero que además de felicitarlos hay que recordarles que era su obligación y que nos deben cada vez mejores cuentas.

Comentario aparte merece que la cúpula del SNTE truene diciendo que los comisionados no son todos los registrados como tales, o que no son suyos, o que la culpa la tiene la SEP y su titular por permitir tantos, o por no haberse sentado a revisar en mesa bilateral el asunto, etc., etc. Pero la normativa es clara: el Decreto de Egresos de la Federación, artículo 9, inciso d), dice que las autoridades -SEP y estados- deben sujetarse en el FAEB al acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de febrero de 2009. ¿Y qué dice el tal acuerdo, de número 482? En la Disposición Cuarta, fracción I, señala que no se pueden usar los recursos del FAEB para pagar gastos relacionados con apoyos a las secciones sindicales.

Esto apenas comienza, pero créame: merecemos saber.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
 
Conoce mi trayectoria.

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