Reforma Educativa con transparencia y resultados

Escrito por DAVID CALDERÓN M. el 08 Enero 2013. Publicado en David Calderón - Blog, Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 5555

Hemos vivido días de gran esperanza con la reforma al Artículo Tercero, que ya ocho estados han aprobado; tal vez no pase de dos semanas para que concluya esta revisión en otros nueve congresos locales, y sea así materia ya de decreto para puesta en vigor.

La educación, concretada en el derecho a todas y todos a aprender, es un proceso que requiere permanente transformación; necesita de urgencia perseverante, porque estamos hablando de la vida de millones de niñas, niños y jóvenes que no pueden esperar para desplegar su potencial. Por ello, la verdadera reforma educativa nunca termina; todas sus expresiones serán bienvenidas, pero todas serán insuficientes. Y lo más importante, siempre reconocer que lo crucial es pasar a la acción.

Una de esas acciones imprescindibles para darle realidad a nuestra esperanza es la que, desde hace tres años, un grupo de 115 organizaciones de la sociedad civil hemos demandado: un Padrón completo y confiable de los maestros de México. Contar con él es la única manera de poder reconocer a los maestros, apoyar su formación y reordenar el sistema educativo en términos de calidad y equidad.

Como respuesta inicial a la demanda ciudadana, la SEP y los gobiernos estatales han alimentado en los últimos tres años un registro que hoy está disponible para algunas consultas en el portal electrónico de la SEP, en el rubro "Cumplimiento del PEF 2012". Un paso más en esta dirección es el censo de escuelas, maestros y alumnos conducido por el INEGI, que, en uno de sus transitorios, manda la reforma constitucional.

La exigencia de conocer mejor la profesión docente y apoyarla sigue en pie; y como siempre, con el acento en que los maestros de México lo son de los alumnos. Es decir, el esfuerzo para saber de las características y la ubicación de los maestros está finalizado a poder responder a cada niña y niño, y hacerlo con certeza y orgullo, dónde está su maestro; a asegurar, como dirá la Constitución, que "la idoneidad de los docentes y directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos".

También hemos puesto un especial acento en identificar, denunciar y proponer soluciones ante una situación dolorosa e indignante. Examinando la información disponible, se puede distinguir entre los maestros frente a grupo, por un lado, y por el otro a figuras de docente con tareas diversas, que se desempeñan fuera del aula.

Entendemos y reconocemos el valor que aporta la figura de los asesores técnico-pedagógicos (ATP), maestros que, fuera del aula, facilitan a sus compañeros frente a grupo toda una serie de apoyos que van desde diseño de secuencias didácticas hasta materiales para determinadas actividades, o los maestros frente a grupo que han sido comisionados como directores interinos. Totalmente distinto a las comisiones para ATP o director interino es el caso de personal en nómina, identificados en el mismo registro de SEP bajo la etiqueta "comisionados sindicales": personas que cobran un salario destinado al servicio docente y que, en cambio, si acaso realizan una labor, la hacen a favor del corporativo sindical.

¿Por qué aceptamos que con fondos explícitamente destinados al pago de maestros se beneficie a personas sin función educativa? No sólo el monto es un descalabro mayúsculo en su conjunto (1,727'767,597 de pesos anuales); revisando la lista puede localizarse un pago muy superior al de maestros premiados y capaces destinado, en contraste, a representantes sindicales con décadas de no pisar un aula en función docente, y que en cambio han recorrido con mucha frecuencia el conveniente camino de las dietas como legisladores, los pagos como miembros de partidos y/o los salarios de funcionarios.

No tiene justificación educativa, pero tampoco tiene fundamento legal: ¡No tenemos por qué seguir pagando salarios así! Ese tipo de licencias deben otorgarse sin goce de sueldo y a cargo de los sindicatos respectivos, no con los fondos públicos destinados a cubrir el esfuerzo educativo.

En el gran cambio que requerirá la Ley General de Educación y las Condiciones Generales de Trabajo para responder a lo señalado en la reforma al Artículo Tercero, deberemos todos estar vigilantes para que la transparencia y honestidad lleven a la idoneidad, y ésta a mejores resultados de aprendizaje en nuestros niños. La verdadera reforma ocurrirá hasta que se alcancen esos resultados, el máximo posible para cada una, para cada uno, según su ritmo y estilo de aprendizaje. Enfrentar la corrupción e impedir que siga es importante por congruencia democrática, pero es imprescindible para darle una esperanza a la nueva generación.

Acerca del autor

DAVID CALDERÓN MARTÍN DEL CAMPO

DAVID CALDERÓN M.

Soy Cofundador y Presidente Ejecutivo de Mexicanos Primero.
 
Conoce mi trayectoria.

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