¿Llevarlos a la guardería o cuidarlos en casa?

el 09 Septiembre 2014. Publicado en Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 7947

Publicado en Bebeteca | 09.09.2014

Ha llegado el momento de separarte de tu bebé, y empiezas a pensar qué es lo mejor para el cuidado de él o ella. Si eres mujer con un empleo pagado, consideras que tal vez la mejor opción para tu vida diaria sería buscar una guardería. Si este es tu caso, primero que nada, te recomendamos que confirmes la seguridad y calidad en el servicio de las opciones que visites. Después, te sugerimos que elijas una que preferentemente se encuentre cercana a tu lugar de trabajo, a tu casa o a la persona que compartirá contigo la responsabilidad de tu pequeño.

En cambio, si decides confiar a tu bebé a un familiar o contratar a personal de servicio en tu hogar, debes analizar muy bien los rasgos de esa persona; probablemente evaluarás más la “confianza”, porque será quien cuidará al cien por ciento a tu hijo. Asimismo, no puedes descuidar que cuente con la capacidad de tomar buenas decisiones, y evaluar si tiene experiencia o conocimientos que le brinden a tu bebé la oportunidad de desarrollarse a su ritmo.

En cualquiera de los dos casos, y dependiendo de la situación personal que vivas, es importante que dediques tiempo para analizar que no simplemente se trata de encontrar un lugar o una persona al cuidado de tu hijo/a, sino de hacer una alianza sólida para su desarrollo pleno. No basta con que coma sano y esté limpio, sino que también debe estar motivado a moverse, a hablar, y debe recibir afecto e impulso.

Para poder elegir la guardería adecuada a tus necesidades, debes visitarla para conocerla; es más, considera pedir el acceso a una clase abierta, para verificar cómo son las rutinas de la institución.

En otros tiempos, el interés era solo tener un lugar para dejar a tu hijo y poder irte a trabajar, sin darle suficiente importancia a lo que podrían aprender durante su estancia en este espacio. Antes se consideraba que, puesto que son pequeños, no requerían de tanto cuidado; que “no entienden”, que su función es comer y dormir. Sin embargo, hoy conocemos la importancia de la estimulación. Nuestros pequeños merecen estar a cargo de personal capacitado y sobre todo, que amen su profesión, para que disfruten de enseñarles cosas de acuerdo a la edad de nuestro pequeño.

A su corta edad es fundamental la atención, la motivación, la comunicación, pero ¿todo esto nos lo proporcionan las guarderías, nuestro hogar, nuestra familia? ¿Por qué no trabajamos juntos y buscamos una guardería o a la persona indicada que nos apoyará al cuidado de nuestros hijos, al aprendizaje? La decisión es tuya: ¿guardería o casa?

Recuerda que tu bebé desde su primer día de vida está en constante desarrollo y aprendizaje, por lo que es muy importante que procures que en todo momento esté estimulado, sin importar el tipo de cuidador que elijas.

 

 

Comentarios (2)

  • alonso

    21 Septiembre 2014 a las 15:56 |
    Los saludo con afecto.
    Una mejor opinión al respecto es la siguiente:

    Guardería ¿sí o no?. ” La mejor guardería tu casa”
    ¿Qué necesita un bebé?: Un bebé precisa de “la CERCANÍA cálida, constante y segura de sus amorosos padres” y la consecuencia de no proporcionárselo “podría comprometer el desarrollo de los bebés”.

    Un bebé puede desarrollarse adecuadamente en un entorno estable que le proporcione seguridad. Sentirse seguro es lo que le anima a explorar y un bebé que se atreve a explorar puede madurar adecuadamente.

    Los últimos hallazgos en neurociencias y en psicología evolutiva dicen que, “de los cero a los dos años, cuando más plástico es el cerebro, las neuronas del bebé se desarrollan según la calidad de los estímulos que recibe por interacción con las personas centrales de su mundo: abrazos, achuchones, caricias, risas, balanceos, movimientos, sonidos, voces, cantos, palabras, mimos, cariños, músicas, olores, colores, sabores…”.

    Un bebé que pueda permanecer en su hogar, con un círculo reducido de personas y con los brazos de papá y mamá tendrá una mayor fortaleza emocional, cognitiva y física (ya habréis oído alguna vez que los masajes, por ejemplo, hacen que los bebés ganen más peso).

    El fracaso escolar

    En España (y en otros países) se piensa que adelantando la escolarización y las materias se evitaría el fracaso escolar, sin embargo a un niño “hay que escolarizarlo cuando empieza a quedársele pequeño su hogar”, momento que no suele llegar antes de los TRES AÑOS.

    En Finlandia, el país con menor fracaso escolar de Europa los niños no están obligados a ir al colegio hasta los siete años. El Estado sufraga durante el primer año a los padres y permite horarios laborales intensivos o reducidos para que sean los padres los que críen a sus hijos.

    EN ESPAÑA en cambio los estamos separando tempranamente, tenemos un elevado fracaso escolar, y en vez de analizar las causas estamos cortando los síntomas sin analizar las causas: somos “el tercer país que más psicofármacos receta a menores”.

    Sobreproteger a los niños

    Atender las necesidades de hambre, sueño y sobre todo cariño “no es sobreprotegerlo, ¡es protegerlo de lo que vendrá!”. Un niño criado con cariño y con seguridad “gozará de estabilidad emocional, autoestima y coherencia: estará bien preparado para los reveses que vendrán”.

    Un niño que haya sido criado en una guardería con pobreza de estímulos será “poco orientado, intemperante y más agresivo, más vulnerables a la frustración, más depresivos…”.

    Los centros de educación infantil pueden ser útiles

    Hay ocasiones en que una guardería puede ser muy útil para los niños: “Ante un hogar con abandono, conflicto permanente y agresividad crónica” un niño estará mejor en una guardería que en casa, pero “no es la opción principal para criar saludablemente a un bebé”.

    “Dedicar tiempo a los hijos de pequeños os ahorrará mucho tiempo cuando sean mayores”, dice Eulàlia Torras citando a la doctora Julia Corominas. Los padres jugamos un papel muy importante en toda la evolución de los hijos, porque hay padres que se sorprenden cuando durante la adolescencia no consiguen comunicarse con sus hijos, cuando no la han tenido nunca en toda la vida, porque la perdieron justamente cuando el niño era un bebé.


    “La mejor guardería, tu casa” es el título del último libro de Eulàlia Torras de Beà, probablemente una de las personas más veteranas en el estudio e interés por la Psicología infantil, y una de las pioneras en poner sobre la mesa la cuestión de la crianza. Ella es Médico Psicoanalista y Psiquiatra infantil y juvenil. Hace 40 años que puso en marcha la Fundación que hoy en día lleva su nombre, y que se dedica a la atención de niños, adolescentes y familias, tanto a nivel psicológico como psiquiátrico.
    Eulàlia Torras de Beà es médica, psiquiatra, psicoanalista y una de las firmantes del Manifiesto “Más tiempo con los hijos”.

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  • Soledad

    23 Septiembre 2014 a las 10:18 |
    Una mejor opinión es la siguiente:
    La tendencia actual es enviar a los niños cada vez más pronto a las instituciones cuidadoras. Según las conclusiones de las investigaciones de Jay Belsky, el resultado es el riesgo psicológico que representa para los bebés de nueve o diez meses asistir a guarderías más de diez horas semanales. Veinte horas por semana supone una situación de riesgo y a partir de treinta horas asegura que habrá problemas de agresividad y reacciones antisociales y de desadaptación. A medida que aumentan las horas, aumentan los problemas de conducta y su gravedad.

    Se suele hablar de que los niños criados en guardería son más independientes y sociables pero, según estos estudios, hay muestras evidentes de que terminan desarrollando mucha más necesidad, reclaman mucha más atención y sus demandas deben ser atendidas inmediatamente. Se vuelven fácilmente celosos, se peleaban a menudo y son desobedientes, desafiantes y agresivos.

    Por todo esto, se incide tanto en la edad en la que el niño comienza a asistir a la institución, desaconsejando totalmente hacerlo dentro del primer año.

    Los experimentos que ha realizado Rygaard con chimpancés, demuestran que la separación precoz produce alteraciones del electroencefalograma y que se mantienen aún después de que se recupere el contacto, así como una disminución de la función inmunitaria y, por tanto, una tendencia mayor al contagio de enfermedades.

    Como podemos ver, diversos estudios demuestran la importancia del apego para un desarrollo saludable y, sin embargo, se obvian estos conocimientos y seguimos actuando como hasta ahora. Eulàlia aboga por cambiar los modelos establecidos y reivindicar como padres el derecho de un respaldo real y necesario por parte del estado. Ayudas laborales y económicas para conseguir una auténtica conciliación entre vida familiar y laboral.

    Sabemos que nuestros bebés están mejor con sus papás pero ¿hacemos algo por cambiarlo? Tenemos que luchar por modificar los patrones en lugar de quedarnos de brazos cruzados.

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