La transparencia cambia a México

el 18 Diciembre 2014. Publicado en Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 3651

PUBLICADO EN ANIMAL POLÍTICO | 18.12.14

La semana pasada, el 9 de diciembre, se conmemoró el Día Internacional contra la Corrupción. Ese mismo día Mexicanos Primero recibió las bases de datos del Censo de escuelas, maestros y alumnos de educación básica y especial 2013 (CEMABE), que meses atrás habíamos solicitado vía INFOMEX, y nos fueron negadas por la Secretaría de Educación Pública. Ante ello, interpusimos un recurso de revisión, mismo que el Pleno del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) resolvió revocando la decisión inicial de la SEP, pronunciándose en favor de la transparencia y de la educación de calidad y ordenando a la SEP a entregarnos la información solicitada.

¿Cuál es la importancia de dichas bases de datos? Esas bases de datos contienen información relativa al personal, centros de trabajo y alumnos de escuelas de educación básica a nivel nacional. Esta información, para asociaciones civiles como la nuestra, es una valiosísima herramienta ya que brinda una radiografía de cuál es la situación en las escuelas de México, a fin de poder analizar dicha información y poder hacer evaluación y propuestas de política pública. También le proporciona a la ciudadanía en general la posibilidad de conocer y comparar la escuela y las características de los maestros de sus hijos con respecto de lo que ocurre con otras escuelas del país.

Entonces ¿por qué si es claro que beneficia a todos el que esta información sea pública, la SEP en primera instancia se negó a proporcionarla?

A mi parecer existen dos razones principales. La primera es que con esta información concreta se pone en evidencia el sistema educativo mexicano, sus “prioridades verdaderas” y el uso poco eficiente de los recursos públicos en materia educativa. Por ejemplo se reporta en el CEMABE con respecto de los maestros a los que se buscó en los centros para hacer pase de lista, que no se encontraban presentes 5,642 por licencias o comisiones sindicales, 1,221 fallecidos, 27,449 jubilados, 40,121 que no los conocen, y todos ellos tienen adjudicado un pago con recursos destinados a maestros frente a grupo. Mientras que en contraste, en materia de infraestructura escolar el 46% de las escuelas no tienen drenaje, 10.4% están sin electricidad, 7.3% sin pizarrón, 11% sin sanitarios. Situaciones que se agravan en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero. Con los datos descritos, pareciera que para el Estado es más importante pagarle a comisionados sindicales, reforzando así la maquinaria político-sindical, que cumplir con la responsabilidad de que los niños, niñas y “maestros de verdad” tengan una escuela en condiciones dignas.

Lo anterior puede derivar en que -ante la indignación por la situación en la que se mantiene el sistema educativo- los ciudadanos decidan no sólo evidenciar, sino también demandar civilmente, denunciar administrativamente y quizá hasta penalmente estos hechos, acciones que Mexicanos Primero ya ha activado en el pasado, y sin tener tanta información como a la que ahora se tendrá acceso en las bases de datos del CEMABE. Si, como dicen, “el que nada debe, nada teme”, entonces entiendo por qué se temía que esta información completa saliera a la luz.

La segunda razón por la que considero que la SEP y muchas otras instituciones de gobierno, optan por la opacidad, es que en México se sabe que es difícil resolver los problemas internos reales, pero se tratan de tapar o posponer con meras declaraciones o discursos que dan prestigio en el exterior. Aunque empieza a haber un discurso de “Gobierno Abierto” y del derecho a la información como vía para hacer exigibles otros derechos, en la realidad son pocos los organismos gubernamentales y los ciudadanos que realmente luchan por hacer efectivo el derecho a la información. Lo que generalmente sucede cada vez que solicito información por las vías institucionales, es decir por la página de INFOMEX, es que recibo una negativa por respuesta, en la que la autoridad arguye “inexistencia”, “falta de competencia” o “confidencialidad”, por lo que obtener esta información se convierte en una ardua carrera de perseverancia, que involucra muchos recursos de revisión, alegatos y amparos.

El Presidente Peña Nieto en septiembre de este año asumió la presidencia de la Alianza para el Gobierno Abierto; en dicha ocasión, se comprometió a promover la transparencia y la rendición de cuentas entre los países miembros. Sin embargo, pareciera que los funcionarios públicos y las unidades de transparencia dentro de la administración pública federal y local todavía no entienden el concepto de “Gobierno Abierto” y que este discurso debe ir acompañado de acciones que implican que los temas relativos a la administración pública y gobierno deben ser y permanecer abiertos a todos los niveles posibles, en cuanto a transparencia se refiere. La misma Corte lnteramericana de Derechos Humanos ha resaltado en su jurisprudencia que el principio de máxima divulgación “establece la presunción de que toda información es accesible, sujeta a un sistema restringido de excepciones”.[1]

Para que exista mayor transparencia y rendición de cuentas también es necesario un cambio en las normas y la cultura interna, un cambio que garantice un verdadero diálogo y colaboración entre el gobierno y la sociedad civil que, como consecuencia última, mejore la gobernanza. En estos tiempos, en los que la sociedad mexicana está cansada y clama un alto al impunidad y a la corrupción, la única forma en la que podemos empezar a cambiar ese paradigma dañino de simulación y abuso, es exigiendo transparencia y rendición de cuentas.

Dicen que “la información es poder”; entonces empoderémonos como ciudadanos y ejerzamos nuestro derecho a la información. Utilicemos los sistemas diseñados para solicitar toda la información pública que requerimos (INFOMEX), hagamos propuestas de mejora en nuestro sistema, denunciemos lo que no se está haciendo o se hace de una manera deficiente o ilegal, y exijamos lo que por derecho nos corresponde.

Como un compañero de trabajo dice: “Sólo en la luz podemos cambiar a México” (@ClaudioXGG).

[1] Corte l.D.H., Caso Claude Reyes y otros. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151, párr. 92. En el mismo sentido, en la Declaración Conjunta de 2004, los relatores para Ia libertad de expresión de Ia ONU, In OEA y lo OSCE han explicado que, este principio “establece la presunción de que toda lo información es accesible, sujeta solamente a un sistema restringido de excepciones”.

¡Deja un comentario!

Para comentar, escribe tu nombre y correo electrónico,