Guerrero y la CNTE

Escrito por FERNANDO RUIZ R. el 17 Abril 2013. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 4568

En el mundo político, de los medios de comunicación y de los analistas se habla mucho de los costos políticos, pero por lo general se precisa poco en su identificación, tal vez debido a que en muchos casos es difícil su visualización por su alto grado de intangibilidad.

Las recientes movilizaciones de la CNTE en Guerrero tiene un alto costo político y muy pocos beneficios sociales. Las acciones que han emprendido coloca en la opinión pública nacional una imagen negativa de los maestros y el rechazo hacia algunos instrumentos de lucha social: los paros de labores, las marchas, plantones y el bloqueo de vías de comunicación.

Estamos frente a una peculiar situación donde un movimiento político dirigido por maestros, que son considerados y se consideran a sí mismos de izquierda, que tradicionalmente se ufanan de apoyar causas sociales justas, enarbolan una serie de demandas que una parte considerable de la población, por decir los menos, no comprende y rechaza. De acuerdo con la última encuesta telefónica de Ulises Beltrán, hay un notorio consenso en rechazar casi todos los planteamientos magisteriales (BGC-Excélsior, 8 de abril).

La forma provocativa, abusiva y estridente de las acciones emprendidas por el sindicato magisterial en Guerrero es vista por muchos sectores sociales con preocupación, en especial porque su recurrente uso y por los motivos más disímbolos que las animan: un día son los maestros de Acapulco, otro los de La Montaña, luego los normalistas, mañana los de tal o cual delegación sindical y así sucesivamente. Éste exceso parece estar teniendo también impactos negativos en la opinión pública. De acuerdo también con Ulises Beltrán, 48% y 55% de los encuestados están de acuerdo con la aplicación de la fuerza pública por parte del gobierno estatal y del federal en caso de bloqueos, toma de instalaciones y cierre de la autopista federal. En la última década prácticamente los gobiernos de todos las opciones partidistas habían optado por no hacer uso de sus facultades legales para el uso de la fuerza, por lo que muchas movilizaciones sociales hallaron en su empleo un eficaz medio para la presión política. Hoy, las acciones de la CNTE han creado un ambiente propicio para que el uso de la fuerza del orden vuelva a cobrar vigencia, con todo y los riesgos que eso implica para todas las organizaciones sociales.

Aunado a lo dicho, podemos agregar que el uso político e innecesario de los guardias comunitarios ha puesto en entredicho a esa naciente institución y colocado en la agenda gubernamental su desaparición. También el uso trivial, desproporcionado y poco creíble de la exigencia de la desaparición de poderes fortaleció al gobernador de la entidad. Los cuestionamientos necesarios ante este planteamiento son ¿Y cuál fue el beneficio social de esta escalada de acciones? ¿Qué problema social crucial estaba en juego que amerita dichos costos? ¿Qué esperan lograr?: que los maestros de Guerrero sigan vendiendo sus plazas para beneficio propio y de sus dirigentes, que no se despida a los maestros comisionados, aviadores y con mal desempeño, que los maestros se evalúen a sí mismos y que sus dirigentes sindicales sigan controlando las plazas de directores/supervisores y el ingreso de los estudiantes normalistas.

El mayor costo al parecer es el social. De acuerdo con el reciente reporte de UNICEF, un millón de niños y jóvenes de Guerrero de entre 0 y 17 años se encuentran en la pobreza. Su futuro está comprometido, pues aunado a su precaria situación, hoy, un número importante de ellos están sin clases y difícilmente recuperarán el tiempo perdido. Para ya no hablar con la deuda con generaciones pasadas de educación básica. De acuerdo a los resultados de la prueba PISA de 2009, en Guerrero 9 de cada 10 jóvenes de 15 años no adquirieron las capacidades matemáticas mínimas para desempeñarse en el mundo actual.

A pesar de todo, considero que hay que agradecer que en la actual coyuntura se han clarificado las posiciones e intereses de los dirigentes magisteriales y hace más urgente la necesidad de colocar en la agenda pública como prioridad el derecho a la educación de calidad de todos los niños, niñas y jóvenes sobre el derecho de los adultos a seguir perpetuando sus canonjías y privilegios. ¡No los dejemos solos!

Acerca del autor

FERNANDO RUIZ R.

Soy investigador en Mexicanos Primero.

Conoce mi trayectoria.

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