Escuelas de Tiempo Completo: A Contracorriente.

el 10 Noviembre 2014. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Erik Avilés - Blog | Vistas del artículo: 5404

Como pocas veces, la sociedad michoacana padece los embates de la cúpula sindical de la CNTE, que recalcitrantemente se opone a las reformas educativas y programas federales que buscan mejorar las condiciones socioeconómicas y educativas en sus hijos. No solo tiene que soportar en las calles, en sus tiempos y en su devenir las protestas violentas de ese grupo que se presume democrático. Además, en las escuelas, las comunidades educativas, padres de familia, trabajadores y alumnos, les guste o no, son sometidos a las ideologías tiránicas del supuesto grupo democrático, en total maridaje con algunas autoridades educativas.

Las escuelas de Morelia son la joya de la corona y objetivo destructivo de la CNTE, que con profunda codicia estratégica anhela colocar a sus alfiles en tales puestos, con la finalidad de copar la capital política de la entidad con facilidad. Los bastiones más visibles son aquellos que cuentan con aceptación de los padres de familia y docentes, que les infunden un profundo temor al éxito de los programas federales tales como Escuelas de Tiempo Completo, en planteles como el “Lic. Juan Ortiz Murillo”, “Hermanas Cardiel” y la “Isaac Arriaga”, entre otras.

El acoso del que son objeto, viene de todos los frentes posibles, sindicales, laborales, administrativos y ejecutivos gubernamentales. No es difícil entenderlo, pues las autoridades que hoy ejercen el poder en la Secretaria de Educación en el Estado, emanan y son pilares ideológicos del grupo radical, tal es el caso del Subsecretario de Educación Básica y de toda su estructura subordinada.

Sus formas de cooptación y sojuzgamiento son radicalmente violentas, ya que amenazan, corrompen e incluso atentan contra la integridad física y derechos laborales de los trabajadores que no les son convenientes. Un ejemplo claro de sus formas de sometimiento son las renuncias de funcionarios que no se alinearon a sus condicionamientos y sufrieron atentados, como el reciente caso del ex delegado administrativo, Felipe Rivera, quien renunció tras sufrir atentados contra su vida en su propia casa, o el de los responsables de los programas compensatorios, donde se encuentra precisamente el programa de Escuelas de Tiempo Completo y Escuelas de Calidad, entre otros.

Los métodos de presión, acoso y persecución contra todo aquel que no se somete a sus formas de “lucha” van desde la exclusión, destitución, persecución violenta, la amenaza y el terrorismo psicológico y material, hasta el despido, y lo que sea necesario; y para ello, emplean de nueva cuenta a sus consabidos grupos de choque, a los mismos docentes que buscan beneficios laborales, a los alumnos normalistas y a los que buscan empleo, con tal de lograr sus fines perversos de control, dinero y poder.

A las escuelas, como la “Lic. Juan Ortiz Murillo”, y otras, su estrategia ha sido el boicot laboral, económico, la persecución a los docentes, el cese de sus derechos laborales, las puestas a disposición del personal que no comulga con sus ideales, y la violencia y amenazas para buscar apoderarse de las escuelas, en las que no solo no tienen mayoría, sino que no tienen razones válidas para oponerse, más que el discurso trillado de la seudoamenaza del neoliberalismo imperialista que intenta educar a los niños para controlar las mentes y crear sujetos robotizados como mano de obra barata.

El pasado jueves 6 de noviembre, por la madrugada, la escuela “Lic. Juan Ortiz Murillo”, fue baleada, para amenazar a los padres de familia que apoyando el programa de Escuelas de Tiempo Completo, optó por tomarla y custodiarla para permitir que los docentes que si quieren trabajar bajo el programa -recientemente aprobado oficialmente- sean quienes desempeñen sus funciones e impidiendo que los docentes que se aducen democráticos ingresen al plantel y desempeñen sus funciones, a menos que acepten laborar bajo la modalidad del programa de Escuelas de Tiempo Completo. Programa que exige rendición de cuentas, rendimientos educativos y evaluación mediante los nuevos lineamientos constitucionales.

Habrá que considerar que la escuela tiene ya varios años laborando en modalidad de tiempo discontinuo, en horario de 8 de la mañana a 4 de la tarde, en donde se les suministra el desayuno y la comida a sus alumnos, se brindan talleres educativos y culturales, pero donde se privilegia la educación con valores e identidad nacional, se incorporan las asignaturas como el inglés y computación, además de filosofía del pensamiento.

Las autoridades, en colusión con la cúpula de la CNTE, permitieron que el grupo disidente, bajo amenazas y violencia, se apoderara de la escuela, ingresando a la institución con violencia. Usando palos, piedras, tubos, y marros, irrumpieron en la escuela y desplazando a los padres de familia que custodiaban la institución. No sin antes destituir a la directora de la institución, con el argumento de “desacato a la autoridad”. A decir de la directora, “le fue ordenado mentir y omitir la norma”. Indicación que recibió, en específico, por parte del subsecretario Rafael Mendoza Castillo y el Director de Educación primaria, Lic. José Muñiz, en colusión con los representes sindicales del ala “democrática”, a condición de que le fuera permitido seguir desempeñando su función”, a lo que se negó. La decisión de la autoridad en mención, a la negativa fue su destitución.

El mismo método y estrategia, se ha aplicado a las otras escuelas que han optado aceptar el programa de Escuelas de Tiempo Completo. Ya son 5 planteles en las mismas condiciones en Morelia, todas con más de 500 alumnos en promedio, y 19 en el interior del estado, resistiendo los embates de la CNTE, que desde sus bastiones de institucionalidad colonizada han logrado cortar los recursos de dicho programa para que lleguen a las escuelas, intentando asfixiar por inanición a las mencionadas comunidades de aprendizaje.

No debemos olvidar que la Auditoría Superior de la Federación y otras instancias de rendición de cuentas están investigando dónde están los recursos y a dónde fueron desviados los cerca de 50 millones del programa de Escuelas de Tiempo Completo que destinó la Federación, y que no aparecen. No dudemos que pronto haya funcionarios llamados a rendir cuentas o incluso con procesos legales por desvío de recursos. Mientras tanto, la educación michoacana sigue siendo rehén de un grupo que se aduce democrático y es protegido por la autoridad disfrazada de institucionalidad.

Es imperativo que las autoridades superiores atiendan el problema y lo resuelvan en beneficio de la sociedad, privilegiando a los estudiantes, bajo la perspectiva legal y normativa, ya que hasta ahora la situación que impera en las escuelas de tiempo completo constituyen un perverso incentivo que logra beneficios para los que violan la ley y una sanción para los que la respetan. Sus comentarios son bienvenidos en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y Twitter: @Erik_Aviles

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