Elección: Firmar por la Educación

el 29 Mayo 2015. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Equipo de Mexicanos Primero - Blog | Vistas del artículo: 4920

Por: Erik Avilés Martínez

En una actividad largamente preparada por parte de la sociedad civil organizada de Michoacán, por segunda ocasión  se firmó una agenda ciudadana. No cabe duda que se aprendió de las lecciones de hace tres años y ocho meses, cuando el 30 de septiembre de 2011 se firmó la Agenda por la Transparencia y Buen Gobierno con Corresponsabilidad para el Desarrollo Integral de Michoacán, en aquel momento se realizó una convocatoria con 76 organizaciones de la sociedad civil, signando dos candidatos en su totalidad el documento, y a la postre siendo lastimosamente diluido, desvirtuado y abandonado por parte del gobierno estatal. Especialmente doloroso resultó que de los seis puntos relativos a educación, solamente se incorporó uno al discurso oficial, siendo el consistente en retomar la rectoría de la educación estatal, con los pírricos resultados que son del dominio público.

En esta ocasión, los seis candidatos a Gobernador de Michoacán firmaron la Agenda por Michoacán, documento que en su Eje “A”, denominado Educación de Calidad incluyó íntegros los 10 Compromisos por la Educación Michoacana, con Inclusión y Calidad, que se resumen en cumplir y hacer cumplir la ley educativa vigente.  Es importante recordar que este decálogo vio la luz pública el 11 de febrero en una rueda de prensa en Michoacán, siendo posteriormente escalados a nivel nacional, en donde cinco de diez partidos políticos los firmaron. El pasado lunes, en  Jalisco, la cifra subió a 7 de 10. El martes pasado, los 9 partidos que tienen candidato a gobernador en la entidad, signaron los compromisos, entre el arropamiento que más de un centenar de organizaciones sociales michoacanas les brindaron y con cuyo apoyo fue posible lograr este hecho tan significativo.

Sin duda, hay múltiples lecciones que este hecho aporta a los michoacanos, ya que descubrimos  cuán susceptibles son los aspirantes a  puestos de elección popular a modificar sus posturas ante el costo de oportunidad político que les implicaría mantenerse en sus posiciones iniciales, incluso algunos de ellos pasaron por alto sus compromisos corporativos previos o su plataforma ideológica. Ello habla de la enorme capacidad que tiene la sociedad civil de generar el cambio social, independientemente de cuán estáticas puedan aparentar ser las estructuras del poder.

Aunado a lo anterior, la sociedad civil michoacana muestra cada vez más madurez y capacidad de ponerse de acuerdo. Es indudable que habitar un estado lleno de corrupción, violencia y omisión durante los últimos años dotó de una flexibilidad y capacidad de asociación inéditas a los michoacanos,  quienes al ya conocer saber transgredidos sus derechos más elementales han preferido dejar de lado diferencias bizantinas, por fin cohesionarse e iniciar a entramar el tejido social.

Asimismo, tenemos la certidumbre de que en múltiples temas los ciudadanos debemos marcarles la agenda a los gobernantes, no porque estos sean necesariamente malos, corruptos o inexpertos, sino porque nosotros somos quienes estamos padeciendo las carencias y problemas, quienes sentimos  las necesidades; y por ende, en nosotros residen ideas de solución de la problemática, a la par que sueños y aspiraciones de transformar nuestra realidad hacia niveles superiores de desarrollo integral.

Es importante subrayar que debido a que  todos los candidatos se comprometieron de igual manera,  pareciera no haber  diferencia entre ellos y daría igual votar por uno o por otro. Por ello, los Diez Compromisos por la Educación constituyen un referente invaluable para que los electores contrastemos los proyectos específicos de los candidatos, sus alianzas y pronunciamientos previos, ya que podremos apreciar fortalezas y propuestas positivas,  así como contradicciones en sus posturas que pueden resultar en barreras infranqueables al momento de pretender cumplir y hacer cumplir la legislación educativa, ya que los compromisos  ya adquiridos en aras de arribar al poder les maniatarían.  Ello aunado al hecho de que las promesas de campaña, las plataformas políticas e ideologías son modelos  solamente, y como tales, en alguna medida alejan de la realidad.

Los candidatos ya hicieron su elección al firmar el decálogo, lo que constituyó un acto mínimo de decencia de aquellos que aspiran a servirnos. Ahora resta que los michoacanos tomemos la decisión del sufragio este próximo 7 de junio con base en la propuesta más sólida, seria y comprometida con el desarrollo educativo estatal, que es base del desarrollo económico, de la seguridad y paz social, del buen gobierno y de una sociedad participativa.

Michoacán no puede seguir transitando por el sendero de la inacción, ni debemos sentirnos condenados a saber, como hoy tenemos la certidumbre, de que la gran mayoría de nuestros jóvenes se encuentran frustrados, viendo sus sueños y aspiraciones como inalcanzables, siguiendo senderos equivocados de vida, ya que son sabedores de que a las generaciones más maduras les faltaron conciencia, valor y determinación para echar del poder a quienes rapiñaron los recursos destinados a alejar de la pobreza e ignorancia a nuestros propios hijos. Hoy, tenemos los elementos para la toma de decisión más importante que realizaremos en nuestro sistema electoral, por lo que debemos apoyar a los candidatos que más se comprometan con la educación y dar la espalda a quienes pretendan preservar al pueblo michoacano estudiando en promedio hasta primero de secundaria y permitiendo que solamente uno de cada diez jóvenes se gradúe de la universidad.  Es nuestro momento y no troquemos por lo inmediato,  la oportunidad de generar la transformación que requiere Michoacán.

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