El Abandono del Equipamiento Educativo

el 30 Octubre 2014. Publicado en Blog de Mexicanos Primero, Erik Avilés - Blog | Vistas del artículo: 4229

Recientemente, el Dr. Armando Sepúlveda López, secretario de educación en el estado señaló que el programa de equipamiento escolar dejó de ser operado por falta de recursos, por lo que más del 60 por ciento de los bienes muebles embodegados se encuentran en malas condiciones o inservibles. Ello pone el dedo en la llaga respecto a la administración de los recursos que deberían de estar beneficiando a los alumnos michoacanos y permitiendo mejores condiciones de trabajo al magisterio. Asimismo, el sistema de inventarios de la SEE también se coloca en entredicho, ya que a menos que hubiese exceso de recursos, compras por volumen a precios ínfimos, sobreproducción en talleres propios o una súbita falta de niños necesitados de útiles escolares y uniformes, no se percibe la necesidad de arrendar bodegas caras y en pésimas condiciones para guardar material cuya depreciación se da en poco tiempo. Que no se finquen responsabilidades a alguien por el desperdicio de millones de pesos en equipamiento escolar es, por lo menos, de notarse.

Recordemos que contablemente existen diversas técnicas para llevar el control de lo almacenado, siendo en muchas ocasiones el mejor inventario el que es inexistente, ya que se sincronizan los procesos de compra y entrega puntual, basados en las necesidades y con ello se aprovechan al máximo los impuestos que pagamos. Nadie en su sano juicio estaría de acuerdo en que nuestros impuestos destinados a beneficiar a los niños de Michoacán estuviesen embodegados por años. Sin embargo, esto es lo que ha estado ocurriendo desde hace décadas, mientras las acusaciones y lamentaciones de déficit y de falta de recursos en el ámbito educativo abundan.

Con este tipo de evidencias, la eficiencia y transparencia en el manejo de los almacenes educativos quedan en entredicho completo. Históricamente poco se ha hecho para mejorar tal situación, recordemos que en su momento lo que se realizó al respecto fue la colocación de sistemas de video vigilancia en las bodegas para evitar las mermas por robo en las citadas instalaciones, pero no se han apreciado esfuerzos razonables por lograr abatir que lo embodegado se desperdicie.

Por supuesto, en ello debe de haber ganadores y perdedores, ya que si no hubiese conflicto de intereses, al menos la mayoría de las escuelas estarían equipadas, porque las compras se han seguido realizando. Por ejemplo, bastaría saber quiénes son los dueños de las bodegas y a quién beneficia que se sigan rentando por años. Por extensión, a quién le beneficia que se renten oficinas para la SEE. Y más aún, a qué grupos les otorga poder el brindar equipamiento a cuentagotas a las escuelas que mantienen bajo su bota.

Mientras tanto, la opacidad reina, ya que lamentablemente, durante todo este periodo de gobierno no se ha llevado a cabo una visita de inspección a los almacenes de la Secretaría de Educación en el Estado por parte del Consejo Consultivo y de Apoyo a la Educación, cuyas comisiones de Transparencia en cuanto a recursos humanos, materiales y financieros han sido mantenidas a su mínima operación. Sin embargo, las ocasiones en que se han visitado las bodegas de la SEE han sido omnipresentes el olor a humedad, el polvo y el abandono en que se encuentran las butacas, cubetas de impermeabilizante, uniformes y útiles escolares que están en teoría destinados a mejorar las condiciones de aprendizaje para miles de niños.

El sistema de distribución de la SEE de equipamiento y útiles escolares es obsoleto: se cuenta solamente con 2 camiones para todo Michoacán. En total contrasentido, la autoridad en muchas ocasiones consiente en arrendar con recursos públicos camiones y autobuses para movilizar a normalistas y militantes de la CNTE, pero para dotar a las escuelas de lo mínimo necesario no existen mecanismos ni recursos adicionales. Mientras tanto, muchos municipios emplean sus vehículos oficiales para recoger en bodega lo correspondiente a las escuelas de su demarcación. Maestros, directivos y supervisores hacen lo propio en sus vehículos particulares. Los mecanismos de supervisión y verificación de la efectiva entrega y utilización de los recursos para las finalidades que se adquirieron, por ende, se difuminan, ya que se les entregan vales a los maestros, directivos y supervisores, sin que haya mecanismos de seguimiento y comprobación adicionales, pudiendo emplearse tales recursos para fines diferentes a los originalmente establecidos sin problema alguno.

El Plan Michoacán, como se ha venido a denominar a la suma de todos los apoyos federales que se reciben en la entidad y aunque por cierto abonan bastante, se diseñaron de acuerdo con estimaciones y presupuestos desde el centro, no con seguimiento estrecho a las necesidades locales, por lo que para 2015 no tendrán oportunidad de gozar del beneficio de la duda, sino que deberán redoblar el esfuerzo presidencial de reivindicar a Michoacán realizado en este año. Definitivamente el Plan Michoacán en el ámbito educativo requiere intensificación y mayor precisión en las acciones para lograr una transformación profunda que se vislumbre en el desarrollo humano y calidad de vida de todos nuestros coterráneos. Por ahora, los millones de pesos de los programas Escuela Digna y Escuelas de Calidad ayudan a que centenares de planteles luzcan en condiciones más decorosas, ya hasta ahora su relativo éxito se basa fundamentalmente en que su operación no depende exclusivamente de la SEE, como muchos otros programas fallidos.

Mientras tanto, día a día nos enteramos en los medios de comunicación que continúan los esfuerzos de los funcionarios por gestionar más presupuesto para el sistema educativo estatal. Es evidente que nuestros rezagos en el ámbito no son exclusivamente un asunto de falta de recursos humanos, materiales ni financieros.

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