Educación Conflagrada

el 01 Octubre 2014. | Vistas del artículo: 5834

Esta semana ha continuado la serie de movilizaciones de parte de los normalistas y de los militantes de la CNTE, que tienen programadas para dar seguimiento al tema de los jóvenes estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa que han empatado con sus muy características consignas, casi siempre relacionadas con recursos. De todas las protestas realizadas en estos días, en esta ocasión destaca el reclamo de una serie de pagos que los perjudicados señalan están atrasados de realizárseles desde 2011, siendo más de 4 mil 500 trabajadores del desaparecido Programa para Abatir el Rezago Educativo en Educación Básica (PAREIB), a quienes se les adeuda más de 52 millones de pesos, que son de procedencia federal y que a la fecha no les han sido pagados a pesar de haber sido debidamente devengados.

Independientemente de evaluar las tácticas con las que los perjudicados ejercen presión para que la autoridad responda a un compromiso añejo, hay que señalar que el desvío de recursos etiquetados para fines educativos es desde hace una década una costumbre perversa en el manejo financiero de la entidad. Hoy, en el marco de la aprobación por el Congreso Local del Decreto 22, que convierte pasivos pagaderos a corto plazo en deuda de largo plazo y que permitirá acceder a un crédito de 2 mil 777 millones de pesos, con mucha certidumbre se puede afirmar que tal monto disponible, es en el mejor de los casos, de la misma magnitud que boquete generado por el sector educativo solamente durante este periodo de gobierno, que al segundo trimestre del 2014 arrojaba el mayor porcentaje de ejercicio del presupuesto respecto al total del mismo de todas las dependencias estatales, con más de un 58 por ciento de avance, el cual es enorme si consideramos que resta aún pagar 67 días de aguinaldo a los trabajadores de la educación en el estado, así como bonos y prestaciones, que consumen más del 97 por ciento del enorme presupuesto de la Secretaría de Educación en el Estado, que incongruentemente no se refleja en mayores posibilidades de movilidad social y desarrollo para las generaciones jóvenes.

Es evidente que el déficit presupuestal en el sistema educativo es motivado en buena medida por la enorme voracidad de grupos enquistados en el sistema educativo, ante lo cual en el Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán se realizaron relevos institucionales en áreas clave, como en la delegación administrativa, en el área de recursos humanos, la unidad jurídica, etcétera, lo cual seguramente fue forzado por las quejas que presentaron los jóvenes profesionistas que resultaron evaluados como idóneos en el concurso de oposición docente del mencionado subsistema y a quienes se les trató escarnecedoramente, ante lo cual intervino la autoridad federal. Como reacción, el sindicato SITCOBAEM aprieta a los funcionarios mediante un doble emplazamiento, por revisión salarial y otro por supuestas violaciones al contrato colectivo de trabajo, demandando el pago de estímulos a trabajadores administrativos y a personal docente. Lamentablemente esta acción no responde al ideal de sindicato que equilibra el derecho a aprender de los alumnos con los derechos de sus agremiados, ya que recordemos esta organización gremial recientemente estuvo involucrada en la ya señalada e ilegal repartición de alrededor de mil horas de clase.

Simultáneamente, los padres de familia han denunciado constantemente las asonadas de parte de funcionarios de la SEE para colocar militantes de la CNTE como docentes en las escuelas de tiempo completo, que siguen pugnando por poder aterrizar este programa federal, lo que traerá beneficios para los trabajadores de la educación y los alumnos, pero que hoy está reducido a ser visto llanamente como un botín sindical que está en plena disputa, estando lejos del desenlace aún esta situación que en muchas otras entidades federativas es un proceso de mero trámite.

Asimismo, en esta semana, una vez más se removió sin previo aviso a un director general de una institución de educación superior, en donde no han cejado los relevos ni tampoco las reacciones al respecto. Ahora en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación (IMCED) se destituye al doctor José Reyes Rocha y se nombra como encargado del despacho al Lic. Javier Irepan Acha, sin que medie explicación alguna al respecto hasta el momento. En esta ocasión resulta evidente que son los vectores de conflagración internos que han dirigido sus actuaciones hacia el objetivo de ocupar los cargos directivos dentro del IMCED, siendo materia de un abierto manipuleo desde las altas esferas de poder, fáctico y formal, ya que por ejemplo esta institución cuenta con varios grupos sindicales, todos ellos con apoyo externo de organizaciones sindicales y políticas que no han vacilado jamás en imprimir la huella colonizadora en el plantel, de gran prosapia e historia. En virtud de la información oficial al respecto sabremos si es un caso más que se aúna al de las escuelas normales michoacanas, que están siendo intervenidas verticalmente o si llanamente es resultado del otorgamiento de una cuota de poder al interior de los grupos existentes en el IMCED.

No olvidemos que se está escribiendo la historia de la educación michoacana y con la dinámica entre la implementación de la normatividad educativa y la resistencia a la misma, a manera de contrarreforma educativa michoacana, se están sentando precedentes que habrán de marcar a generaciones enteras. El derecho a aprender de los michoacanos debe prevalecer sobre intereses particulares.

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