Aún hay tiempo para garantizar derechos de los maestros

Escrito por Jeny Farías el 17 Junio 2019. Publicado en Blog de Mexicanos Primero | Vistas del artículo: 67

Publicado en Animal Político 5|3|2019

En una sobremesa con mi familia, me sorprendió un comentario de mi padre, un sexagenario que no votó por MORENA. “Siento mucha esperanza con el nuevo gobierno”, nos dijo. Observó que en el pasado, las versiones oficiales de los mensajes, iniciativas y posturas de los actores políticos en el poder eran inamovibles, pero ahora es diferente, y tanto el presidente como su gabinete, así como distintos legisladores y legisladoras han estado dispuestos a corregirse o a ampliar sus puntos de vista.

Me he contagiado de este optimismo y me siento esperanzada en que tenemos un gobierno abierto a aceptar que se equivoca y sobre todo, que no tiene empacho en rectificar. En este espacio, quiero referirme en específico a la iniciativa de reforma al artículo 3º constitucional presentada por el Ejecutivo Federal en diciembre del año pasado, en la que se han dejado fuera los derechos profesionales de las y los docentes.

La iniciativa incluye la obligación del Estado de garantizar a las y los maestros su derecho a acceder a una formación continua durante toda su carrera magisterial. Asimismo, establece como prioridad del gobierno el fortalecimiento de la formación inicial en las escuelas normales y otras instituciones de educación superior. No obstante, omite reconocer el derecho de las y los maestros a aprender. El Estado debe asegurar que cuenten con herramientas para conocer sus fortalezas así como oportunidades de mejora y puedan desarrollar constantemente sus habilidades, conocimientos y actitudes como profesionales de la educación, para garantizar que las niñas, niños y jóvenes puedan estar, aprender y participar en la escuela.

La iniciativa de reforma tampoco asegura la imparcialidad, equidad y transparencia en los procesos de ingreso y promoción de las y los profesores. Esto es, hoy en día la selección de nuevos docentes y de directores, asesores técnico pedagógicos y supervisores se hace por medio de concursos abiertos con base en el perfil docente establecido para el sistema de educación básica y media superior, pero la iniciativa propone borrar estos mecanismos. Así las y los maestros perderían su derecho a contar con procesos claros y públicos para entrar y subirse en su profesión de acuerdo a sus méritos y su esfuerzo.

Sin embargo, adoptando la visión positiva de mi papá, veo que aún hay tiempo de recapitular y de que las y los legisladores que analizarán y votarán por la aprobación de la citada iniciativa, incluyan que las y los maestros en lo individual y como colectivo, tengan derecho a una formación permanente y de calidad, que garantice su aprendizaje profesional contextualizado y gratuito, que les permita ser mejores delante de sus grupos en clase o como directivos o supervisores, y que con ello puedan avanzar en sus carreras profesionales, atendiendo a sus logros.

Aún hay tiempo de que contemplen las omisiones aquí señaladas y no vean la iniciativa como un producto terminado, sino como el primer lanzamiento de una idea perfectible a la que pueden incorporar garantías para nuestros maestras y maestros y por ende para todas las niñas, niños y jóvenes en México. Para las y los maestros, #AprenderEsUnDerecho.

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