Los padres también somos maestros. Apoye a su hija y platique con otros padres de familia afectados para proponer medidas.
Tal vez solicitar a la autoridad cambiar a la maestra.
La maestra debe ser una profesional de la educación. Como profesional debe actualizarse contínuamente y ser responsable de sus tareas. Si no está cumpliendo tienen el derecho de exigir que se traiga a una maestra que cumpla.
Sin embargo, eso puede tomar tiempo y su hija está pagando las consecuencias.
Apoye a su hija en lo que pueda y verifique que haya aprendido platicando en casa.
Los conocimientos de primaria y secundaria sirven, no solamente para la preparatoria, sino para toda la vida y es muy importante que le queden claros. No permita que su hija quede en desventaja con respecto a otros estudiantes que tienen buenos maestros (le aseguro, sí los hay).